La ecografía tridimensional (3D) es una nueva técnica que mejora la potencialidad diagnóstica de los ultrasonidos en diferentes campos de la medicina. Desde que en 1989 fue introducida en el terreno de la Ginecología, se
ha desarrollado de tal manera que resulta asombroso el realismo con el que se consiguen imágenes de la cara y de los cuerpos fetales; el gran avance tecnológico que se produce día a día en esta parcela nos hace suponer un futuro prometedor.
La ecografía 3D está basada en la obtención del volumen fetal (modo V), lo cual supone disponer de una mayor información con respecto a la ecografía tradicional (2D) que reporta imágenes en dos planos.






